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lunes, 8 de diciembre de 2008

Deformación profesional

Sábado, mediodía de calor. “Uno no puede dejar de leer: una vez que aprende, cada vez que pasa sus ojos por una palabra, algo se acciona en el cerebro y decodifica eso que lee”. De compras en familia. La abuela, manejando; el hijo, conversando con su mamá, despreocupado; el nieto, atrás mirando el mundo exterior por la ventanilla. “Esas letras ya no son formas de colores dibujadas, dejaron de serlo para pasar a ser pizza, amor, kioscos, revolución, etc.”. Llegando al estacionamiento del supermercado, el hijo le indica que ese lugar está disponible. La abuela le dice que ahí no puede poner el auto, porque el sol haría insoportable la vuelta. Una breve discusión, livianita y sin sentido. “Lo mismo pasa cuando uno empieza a pensar en que lo que dice es mucho más que esos ruidos que salen de su boca o de la de alguien más.”. El cartel decía que estaba prohibido estacionar de culata. El hijo lo pensó unos segundos, recordó todo lo aprendido en sus clases de manejo, evaluó las posibles explicaciones de aquella reglamentación y al final le preguntó a la abuela si tenía idea de por qué. Ante la negativa se encogió de hombros y siguió buscando un lugar para estacionar. “Todo lo que se escucha o se dice, pasa como por un filtro en el cerebro para ser re-evaluado en muchas más dimensiones que antes, como si se le agregara un tramo de camino desde el oído a ese lugar donde sea que vaya.”. El nieto estaba tranquilo sentado en la sillita nueva, esa que lo levantaba un poquito del asiento y le permitía mirar por la ventanilla; tranquilo y cantando -o tal vez hablando- entre dientes. La abuela lleva el auto hasta un nuevo nivel en el estacionamiento del supermercado mientras el hijo le sigue diciendo que no va a haber lugar en ningún lado porque los sábados va mucha gente al súper. La abuela lanza una exclamación triunfal:
- ¡acá está lleno de lugar!-.
El hijo sonríe un momento.
“Extraño, ¿no?”

domingo, 2 de noviembre de 2008

Orgullo Nerd

Ascensor. El tipo codeó a su compañero y dijo como quien no quiere la cosa:
-¿Sabés?, el mío, el más chiquito -que tiene tres-, ya maneja los modos en periodos prolongados.-
-Sí- dijo el otro- mi sobrino, que es más chiquito, ya habla como grande; solo tiene problemas en la subordinación con pronombres relativos-
-mirá vos...-dijo el otro.
Los dos asintieron sonriendo hasta que se abrió la puerta y siguieron viaje mandándose saludos a las respectivas familias.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Lingüistas

Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y Afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática.
De pronto las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica:
¡Qué sintagma!
¡Qué polisemia!
¡Qué significante!
¡Qué diacronía!
¡Qué exemplar ceterorum!
¡Qué Zungenspitze!
¡Qué morfema!
La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonemas.
Sólo se la vio sonreír, halagada y tal vez vulnerable, cuando el joven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: ''Cosita linda".

Mario Benedetti

miércoles, 27 de agosto de 2008

Se me lingua la torpet

jueves, 31 de julio de 2008

de análisis


Sujeta expresa
Gramas de casa desesperadas
por Silvina y Belén, ayudantes de gramáticas desencajadas



- Hola, pacienta, llegó un poco tarde a la sesión, ¿alguna circunstancia la hizo demorar?
- Es a causa de mis objetos directos, creo a veces que mis hijos son un adjunto absolutamente dependiente.
- Pase, cuénteme el modo en que está.
- Mal, terriblemente… ¡muy mal! Con mucha angustia.
- Recuerde que la angustia es transitiva, necesita a alguien que la escuche mientras atraviesa este proceso mental.
- Es que tengo una amiga, Ofelia... Con ella y Anita coordinábamos reuniones, nos juntábamos, nos yuxtaponíamos... Estábamos definitivamente en relación de igualdad... Pero, ahora, Ofelia se ha puesto en el lugar de subordinante, Anita y yo no somos más que elementos en relación de subordinación a Ofelia quien se cree el núcleo del grupo…
- Por favor, no se mueva tanto mientras habla, ¡cuidado con las articulaciones! Comprendo el tenor de sus sintagmas... Pero tal vez se deba a que Anita y usted no se valoren a sí mismas, digo, son dos personas que reflejan mucha pureza; aquí hay un problema de baja autoestima...
- A veces nos preguntamos mutuamente si pasará lo mismo que con Manacorda, otra vieja amiga apuesta, aunque bastante concesiva, en cuyo reflejo Ofelia detestaba verse a sí misma... Anita cree que en definitiva es eso, que prefiere ver objetos en nosotras y no signos de su reflejo.
- Definitivamente, aquí tenemos un problema de identidad. La sesión pasada usted había mencionado una discusión que había mantenido con Ofelia, ¿la recuerda?, ¿cree que para Ofelia fue muy ofensivo el que usted definiera la identidad de su sujeto preguntando "¿quién?" ?
- Sí, sí, la recuerdo, recuerdo la discusión... La discusión es bien recordada por mí, eso sí... Pero el caso es que ya no hay caso, yo le dije a Ofelia: “soy lo que soy… un poco tautológica, a veces”, pero nunca concordamos... Es difícil, en algunos aspectos no hay persona que sea mejor que ella, pero hay tiempos en que preferiría que las cosas fueran de otro modo...
- Ajá
- Es una cuestión de números: las otras, ella o nosotras, asuntos de ese género…
- ¿En qué está pensando? La noto dispersa, ¿me está escuchando? La noto como en una dimensión paralela...
- No, es que tuve un sueño anoche, justamente...
- Es importante el campo simbólico de lo que sueña, cuéntemelo por favor, como lo recuerde, no importa la coherencia.
- Bueno, pero sepa disculparme si tengo alguna elipsis mental...
Soñé que Ofelia me decía que su corpus era mejor, porque cada uno de sus componentes había sido prefigurado con el único objetivo de que su corpus pudiera sostenerse; yo le decía que era mejor un corpus más real, más pragmático, que los cirujanos no reemplazaban a los operadores pragmáticos: una vida sana y ejercicio.
Después íbamos a un bosque en el que estaba un ex compañero nuestro: Noam.
- Ajá
- Nosotras al principio sentimos un poco de desconfianza: “este bosque es raro, Noam patinó”, pensamos... Pero luego nos acostumbramos y ahí Noam patinó definitivamente: iba cambiando los arbolitos de lugar, les ponía nombres, los clasificaba de mil maneras distintas, hasta que le pareció que solo uno o dos quedarían mejor.
- Mmm, ¿qué aspecto tenían los que dejó?
- Al principio, parecían árboles normales, pero después no sé con qué parámetro decidió deshojarlos, decía que en definitiva era lo mismo pensar todas las variedades de ramas como expresiones de una sola rama, una rama universal.
- Sin duda, ustedes admiraban la actuación de Noam; ahora bien, ¿había una competencia por él entre ustedes?
- Yo creo que sí... Aunque Ofelia ya estaba saliendo con su esposo, Ferdinand, no le gustaba que yo coqueteara con Noam.
- Si bien la estructura del conflicto resulta indefinida, confusa, me parece que debemos encontrar el núcleo del problema para que haya una resolución. Y, en este punto, creo que es una cuestión de roles.
- Sí, puede ser... es probable, dudo un poco: no tengo muchas certezas al respecto... a veces pienso que quizás Ofelia solo se sienta sola desde que murió su marido y perdió un poco de valor con respecto a los otros miembros de nuestro grupo.
- Es potencialmente probable.
Una interrogación le hago, perdóneme la intromisión: ¿Ofelia, Noam, Ferdinand y usted han sido sujetos compuestos de relaciones interpersonales?
- Lo cierto es que es Ofelia y yo hemos establecido relaciones copulativas alguna vez...
- mmm...
- Pero luego nos encontramos en una disyuntiva, porque yo era sola, pero ella tenía su sujeto expreso...
- Me parece que hay muchos sujetos copulando y el problema de egos, de núcleos genera conflictos, digamos, es un problema de cartel, ¿usted se siente tema o rema?
- Déjeme seguir… ya le contesto eso…
- Sí, disculpe, no quiero ser el agente de la interrupucción del hilo de su discurso.
- Pensamos que serían necesarias demasiadas explicativas y que las acciones consecutivas de ello serían algo complejas, y decidimos ponerle un punto final a esa oración.
Con respecto al cartel… yo no me pongo en primer lugar, jamás. Yo no pienso en mí, nunca. Soy una persona con una autoestima bastante baja.
- Sí, y así su identidad es un poco indefinida...
- A mí me parece que yo debería pensar un poco más en mí, pero nunca me pongo a hacerlo.
- Lo que le voy a decir es un poco personal, no se lo tome a mal, es sólo un consejo relativo a sus propias dificultades, yo noto que usted es demasiado demostrativa y posesiva. Y eso la deja en un grado inferior. Llena la función de sujeto con una propocisión excluida sustantiva.
- Creo que algo de eso hay, un poco de posevidad...soy bastante demostrativa, pero siempre dejo de lado lo personal. Pongo el énfasis en lo interrogativo, pero siempre lo personal es relativo para mí: siempre hay otras cosas más importantes.
- Creo que sería bueno, piénselo, hacer algo para modificar directa o indirectamente esto, no lo piense como una identidad, agréguele signos de pregunta en todo caso, como dice un excelso cantautor sea verbo y no sustantivo.
- Dice que actúe... res non verba... no creo que por hablar con Ofelia se haga la luz...
- ¿Cómo es su comunicación con ella últimamente?, ¿tienen contacto lingüístico?
- Sí, contacto de lenguas hubo, hace poco... algunas fricciones bilabiales, bueno...
- Y... ¿contemplaron algunas variedades lingüísticas?
- No, no hemos evolucionado mucho al respecto... a veces, Ofelia siente las presiones sociales y se detiene, se autocorrige, se autocensura. Suele asimilar mucho la mirada social, y yo también…
- Sienten la influencia de la coherencia externa, estimo que sienten que no se adecuan a las circunstancias exteriores
- A veces parece que lo exterior fuera el parámetro de rección entre nosotras...
A veces soy muy estructurada, me gusta etiquetar las cosas, ponerlas en cajas...
- Bueno, ya es la hora de poner un punto final a la sesión, detrás de la puerta del consultorio hay otro sujeto loco que aguarda. Por favor, mueva alfa.

martes, 22 de julio de 2008

T-actos de habla


El lenguaje es una piel: yo froto mi lenguaje contra el otro. Es como si tuviera palabras a modo de dedos, o dedos en la punta de mis palabras. Mi lenguaje tiembla de deseo. La emoción proviene de un doble contacto: por una parte, toda una actividad discursiva viene a realzar discretamente, indirectamente, un significado único, que es "yo te deseo", y lo libera, lo alimenta, lo ramifica, lo hace estallar (el lenguaje goza tocándose a sí mismo); por otra parte, envuelvo al otro en mis palabras, lo acaricio, lo mimo, converso acerca de estos mimos, me desvivo por hacer durar el comentario al que someto la relación.

Roland Barthes

FRAGMENTOS DE UN DISCURSO AMOROSO, Ed. Siglo XXI.

miércoles, 2 de julio de 2008

La Lengua cotidiana

Aprovechá tus conocimientos en lingüística, y sé un lingüísta con onda siguiendo el ejemplo de aquellos que nunca pierden de vista el momento de chapear con lo estudiado. Algunos ejemplos:


“El sistema computacional es aquel por el cual los hombres elijen a otros hombres” Chomsky
“El amor es el principio; el matrimonio, el parámetro” Chomsky
“Hagamos un nudo verbal, mi amor” Tesniere
“No sos vos, es que yo soy todo un caso” Fillmore
“Mirá mi X´´” Chomsky
“¿Hay algún locativo donde este objeto pueda ser beneficiario de ese instrumento?” Fillmore
“El hombre es un verbo copulativo” Rosetti
“Quiero ser tu semántica θ para montarme en tu estructura sintáctica profunda” Chomsky
“El noviazgo es el principio de un parámetro” Chomsky
“El hombre es como el verbo: los bivalentes, monovalentes y de valencia ø” Rosetti
“No le pongas término, ponete subordinante” Rosetti
“Menos habla y más lengua” Saussure
“Agarrate de este arbolito” Chomsky
“La vida es la interdependencia entre el sujeto y lo predicado” Rosetti
“Estuve estudiando fillmore y no hay caso” Yo
“El alcohol ataca simultáneamente la interfaz lógica y fonológica” Chomsky
“La lengua tiene un fin, el ápice” Funcionalistas
“El sentido de la vida radica en saber si estamos en distribución complementaria o en posición contrastiva” Bloch
“Todo pedo es un haz de rasgos distintivos:
los hay sonoros y oclusivos y fricativos sordos ” Trubetzkoy

sábado, 21 de junio de 2008

Más sexo: la lengua en la llaga

19/06/2008

Ministra española desata polémica con palabra "miembra"

Diario Uno

La palabra "miembra" es una incorrección. No figura en el diccionario de la Real Academia Española, que fija la norma. Proferirla es una "estupidez", una "sandez" y una muestra de "feminismo salvaje", según Javier Marías, Fernando Savater y Juan Manuel de Prada. Pocas veces un error gramatical -con o sin intención- desató tales diatribas contra una miembro del gobierno español, como le está ocurriendo a Bibiana Aído, la primera ministra de Igualdad de la historia de España. "Palabras como guay o fistro no tuvieron tanta dificultad para ser incorporadas al diccionario. Puede haber una cuestión de machismo de fondo", se quejó la ministra días después en una entrevista en la que cometió otro error: la palabra fistro no figura en el diccionario.

El feminismo y la gramática española no se llevan bien. Viene de antiguo. "El lenguaje está creado por el hombre, para el hombre y tiene como objeto el lenguaje del hombre", sostiene la filóloga Pilar Careaga, autora de la obra El libro del buen hablar. Una apuesta por un lenguaje no sexista. Las mujeres se quejan de que no existen si no son nombradas, o que sólo figuran de forma peyorativa en un sistema lingüístico creado en sucesivas etapas de la historia en las que lo femenino no pintaba nada. La igualdad es tan reciente como que las españolas lograron el derecho a votar en 1931, mientras que los varones lo obtuvieron por vez primera en 1890. Los guardianes de la lingüística lo encuentran absurdo. "No tiene sentido pensar que la gramática está contra los hablantes. No es verdad, pero en las lenguas romances el masculino es el término no marcado", tercia el académico Ignacio Bosque.

¿Se puede decir "miembra"? Ya quedó dicho que no, que la RAE considera al sustantivo "miembro" como un nombre común en género, esto es, un término ambidiestro, que sirve para unas y otros (las miembros, los miembros). Un transformista que se feminiza o masculiniza según el contexto. Claro que no siempre fue así. Hasta 2005, la palabra "miembro" era considerada por la Academia un epiceno, un nombre asexuado, sin femenino ni masculino, como "víctima", "bebé" o "criatura". Conclusión: las cosas cambian.

Hasta el académico Salvador Gutiérrez, catedrático de Lingüística General de la Universidad de León, concedió en plena tormenta que lo que hoy suena peregrino, mañana puede ser norma si la población comienza a utilizarlo. "La lengua es el organismo más democrático que existe en el mundo", declaró.

En esa evolución de las lenguas están de acuerdo todos. En que lo hacen atendiendo a patrones de la calle, también. "No se puede emitir lenguaje con BOE, el lenguaje se crea todos los días y hay palabras que triunfan y otras no", sentencia Careaga. Como triunfó "rebeca" para designar a las chaquetas de punto sin cuello que vestía la protagonista de la película que dirigió Alfred Hitchcock a partir de la novela de Daphne du Maurier Rebeca. "Las palabras van cambiando, pero no se puede hacer por decreto ni pedir a la Academia que las cambie. La Academia refleja la realidad", sostiene Bosque, que coordina los trabajos para la nueva gramática, que sustituirá a la vigente desde 1973 (en realidad, un esbozo de la aprobada en 1931). Un capítulo de la obra se dedicará íntegramente al género.

Hay filólogas, con años de experiencia en el estudio del sexismo en el lenguaje, que sí defienden el uso de la palabra "miembras". "¿Era incorrecto decir abogada antes de que la palabra estuviese en el diccionario de la RAE?", interpela retóricamente Eulalia Lledó. "No", contesta, "la corrección en la lengua no es un valor absoluto. Y no veo nada en contra de la corrección de la palabra miembra".

El Instituto de la Mujer, en su proyecto nombra.en.red, una base de datos para promover la escritura en femenino y en masculino, acepta la clasificación del diccionario de la RAE. Pero no exclusivamente: "No podemos ignorar que son cada vez más las hablantes a las que les gusta denominarse miembras, en contra del criterio de la Academia. Entre las alternativas que sugerimos, se cuentan también aquellas que consideran la posibilidad de que la palabra miembro pase a ser de doble género, femenino y masculino".

Cuando esto lo ha asumido la ministra Aído, en un guiño a las organizaciones de mujeres que luego trató de rectificar y de nuevo reivindicar, la Academia se soliviantó. Lo de miembras disgusta hasta a las miembros. "Me parece increíble que una ministra tenga tan poco rigor, lo encuentro ridículo y negativo. La Academia no inventa, es un notario", sostiene Ana María Matute, la única escritora que pertenece a la institución. La historiadora Carmen Iglesias y la científica Margarita Salas son las otras dos mujeres que se sientan en la Academia, donde el 93% son hombres.

"No cambiaría con más mujeres en la RAE. Hay personas que defienden los cupos y otras, no. Lo importante es dar igualdad de oportunidades y que los puestos se hagan en condiciones de igualdad", asevera el académico Ignacio Bosque.

Distinta es la opinión de Pilar Careaga: "Cambiaría con el 50% de académicas. Pero ocurre que tres varones proponen a alguien que tiene que ser aprobado por una corporación varonil. ¿Es que Almudena Grandes y Maruja Torres son peores que Javier Marías o Arturo Pérez-Reverte?". Para la filóloga, el crédito de la institución está en entredicho por decisiones actuales y por exclusiones históricas: "Se califica a sí misma una Academia que no fue capaz de acoger a María Moliner, la lexicógrafa por excelencia". Moliner falleció en 1981, tres años después de que fuese admitida la primera académica: la escritora Carmen Conde.

La última persona en ingresar en la RAE ha sido el escritor Javier Marías. Días antes, publicó un artículo en este periódico que tituló: "No esperen por las mujeras". Y decía así: "Es absurdo, además de dictatorial, que diferentes grupos -sean feministas, regionales o étnicos- pretendan, o incluso exijan, que la RAE incorpore tal o cual palabra de su gusto, suprima del diccionario aquella otra de su desagrado, o "consagre" el uso de cualquier disparate o burrada que les sean gratos a dichos grupos". Concluía señalando que no pueden borrarse vocablos por mucho que disgusten ahora al oído, como "judiada", porque ha existido y se halla en textos clásicos.

Ante palabras cargadas de prejuicios, Eulalia Lledó no propone la supresión, sino la incorporación de una nota pragmática aclaratoria. El diccionario recoge las palabras que la sociedad crea, pero también consagra los usos lingüísticos correctos. "La RAE debería haberse puesto a la cabeza y no ir detrás del proceso de cambio que vivimos. Las palabras tienen que estar al servicio de las personas y no al revés", considera Antonio García, fundador de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (Ahige).

El sexismo del lenguaje comenzó a combatirse a nivel internacional a partir de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en México en 1975. No es exclusivo de las lenguas latinas. "Hay parámetros sexistas y androcéntricos universales, pero en cada lengua se manifiestan de distinta manera", indica Lledó. Incluso el inglés, citado a menudo como un ejemplo libre de carga sexista, ha recibido la presión de movimientos sociales en los setenta y los ochenta para eliminar prejuicios.

Deborah Cameron, profesora de Lengua y Comunicación en la Universidad de Oxford, pone el ejemplo de la palabra fireman (bombero), gestada a partir de la palabra man (hombre), que ha sido reemplazada con el término firefighter. Cameron advierte de que los vocablos sexistas perviven en distinto grado en el lenguaje cotidiano y en los periódicos. Y concluye: "Las instituciones pueden legislar sobre el lenguaje, pero las reformas sólo funcionan si la mayoría de los hablantes las aceptan. La gente nunca consulta a las autoridades antes de abrir la boca".

del elcastellano.org

jueves, 19 de junio de 2008

la lucha del campo II


La sexa
de Fernando Verissimo

Papá...
¿Hummmm?
¿Cómo es el femenino de sexo?
¿Qué?
El femenino de sexo.
No tiene.
¿Sexo no tiene femenino?
No.
¿Sólo hay sexo masculino?
Sí. Es decir, no. Existen dos sexos. Masculino y femenino.
¿Y cómo es el femenino de sexo?
No tiene femenino. Sexo es siempre masculino.
Peru tú mismo dijiste que hay sexo masculino y femenino.
Es sexo puede ser masculino o femenino. La palabra “sexo” es masculina.
El sexo masculino, El sexo femenino. ¿No debería ser “la sexa”?

No.
¿Por qué no?
¡Porque no! Disculpá. Porque no. “Sexo” es siempre masculino.
¿El sexo de la mujer es masculino?
Sí. ¡No! El sexo de la mujer es femenino.
¿Y cómo es el femenino?
Sexo también. Igual al del hombre.
¿El sexo de la mujer es igual al del hombre?
Sí. Es decir... Mirá. Hay sexo masculino y femenino. ¿No es cierto?
Sí.
Son dos cosas diferentes.
Entonces, ¿cómo es el femenino de sexo?
Es igual al masculino.
¿Pero no son diferentes?
No. ¡O sí! Pero la palabra es la misma. Cambia el sexo, pero no cambia la palabra.

Pero entonces no cambia el sexo. Es siempre masculino.
La palabra es masculina.


No. “La palabra” es femenino. Si fuera masculino seria “el pala...”
¡Basta! Andá a jugar.

El muchacho sale y la madre entra. El padre comenta:
Tenemos que vigilar al gurí...
¿Por qué?
Sólo piensa en gramática.

martes, 10 de junio de 2008

La lucha del campo

No quiero levantar revuelo, mucho menos ganarme el odio del sector más hermoso y fructífero de la humanidad; pero si tenemos presidenta en el país, ¿no tendríamos que tener pacientas en los consultorios, participantas en los programas de tele, oyentas en las clases (o ayudantas), amantas en las novelas y actantas en las teorías textuales? No entiendo, tal vez por una cuestión genérica, por qué no las hay.
El sufijo –nte (<-ns, -ntis) forma el participio presente pasivo, y se traduce como “el/la que (“acción denotada en la base del verbo”)”; es decir: “el/la que preside-tiene paz-participa-oye-ayuda-ama-etc.”. Entiendo que se lo pueda ver como una conquista el que una mujer alcance/ocupe una posición históricamente vedada por su condición genérica (y lo celebro, ciertamente), y que se lo trate de democratizar (?) desde lo lingüístico; pero sigo sin entender por qué, entonces, no les decimos oyentas, participantas, amantas, etc. No sé, se me hace como vacía una reivindicación parcial…presidenta, sí; estudianta, ya no; presidenta, sí; gerenta o independienta, imposible. Tal vez porque no han conseguido, desgraciadamente, ocupar todas las posiciones reservadas históricamente para el otro género (que, también desgraciadamente, va en degradé de hombres a machos). Lo otro que no llego a comprender es el uso de «@» o de «x» al momento de dar marca de género en sustantivos y adjetivos que se suele dar en el “registro digital”. No entiendo la necesidad de poner que “lxs profesorxs” o que “nosotr@s l@s aquí reunid@s”. Aunque sospecho que viene por el mismo lado.
Entiendo que la lengua no es democrática, que refleja relaciones sociales, que está dentro de ese campo simbólico donde también hay que luchar; que también es una construcción social, entidad modificable independientemente de aquellos que la utilicen. Y apoyo cualquier intento por democratizarla, pero el problema, mío por supuesto, es que no llego a comprender si el objetivo es modificarla de raíz o de sufijo.

jueves, 10 de abril de 2008

promiscuo y caprichoso

10/04/2008
Mañas: dejemos que los jóvenes experimenten con la lengua y luego cribemos*
(de elcastellano.org)

El escritor madrileño José Angel Mañas reclarmó que se deje a los jóvenes «experimentar» con el lenguaje, para luego «cribar» y «fijar lo que merece cierto respeto» y «descartar el resto». Mañas pronunciño la conferencia inaugural del seminario internacional «El español de los jóvenes», después de que fuera abierto, de forma oficial, por la princesa Letizia de Asturias. El autor de «Historias del Kronen» y «Mensaka», dos novelas que tienen a los jóvenes como protagonistas y que han sido llevadas al cine, ha abogado por «dejar que los jóvenes experimenten en el lenguaje, que lo vivan y que el lenguaje viva a través de ellos, que lo modelen», ya que «ninguna sociedad puede vivir con un traje lingüístico anacrónico» y «la función de los jóvenes es inventar». Luego «hagamos la criba, fijemos aquello que merece cierto respeto por su plasticidad, por su originalidad, por su gracia y descartemos el resto». Se ha mostrado partidario de «dejar que entren los anglicismos» y, «naturalmente, se verán los que arraigan porque tienen su utilidad y rellenan una laguna conceptual, y los que simplemente resultan modismos pasajeros» y, así, «unos permanecerán y los otros desaparecerán de igual manera que llegaron». El escritor madrileño ha insistido en «aceptar» todo que en el lenguaje juvenil suponga «riqueza, nuevos matices, polisemia» y «luchar contra lo que suponga pobreza o imprecisión lógica». En resumen, ha considerado, hay que «ser flexibles con el léxico e inflexibles con la gramática, abrir las puertas a la invención y cerrárselas a la imprecisión». «Sí a los nuevos vocablos, no a los leísmos y laísmos, puesto que no distinguir entre el pronombre en dativo y en acusativo es un lastre para el pensamiento, mientras que tener más palabras y expresiones supone, sencillamente, un incremento de las tonalidades de nuestra paleta lingüística», expresó. En su opinión, «hablar del español de los jóvenes es hablar del español del futuro» y, en este campo, «la irrupción de las nuevas tecnologías nos asusta». «Instintivamente nos dan miedo, como nos dan miedo los anglicismos o la ortografía del SMS, pero ya ni comprendemos la ortografía del siglo XV y en fonética ya nadie pronuncia las 'uves' como fricativas», aseguró Mañas, quien se cuestionó sobre si «hay tanta diferencia entre esos cambios y los actuales». Por ello, sugirió «ser un poco humildes de cara al futuro y menos prepotentes con las nuevas generaciones», ya que «decimos que los jóvenes no leen, pero no nos hemos parado a reflexionar en la cantidad de información que procesan a través de internet». Así, es preciso «quitarnos las anteojeras literarias para ver que rara vez ha habido un momento de eclosión informativa y cultural tan importante» y que «no hay motivos para alarmarse, no puede decirse que el mundo de la cultura esté hundiéndose». Y, de hecho, los nuevos medios «también han tenido una influencia positiva», como es que los correos electrónicos «han resucitado un género epistolar que estaba prácticamente muerto», concluyó.

* cribar
(Del
lat. cribrāre).
1. tr. Limpiar el trigo u otra semilla, por medio de la criba, del polvo, tierra, neguilla y demás impurezas.
2. tr. Pasar una semilla, un mineral u otra materia por la criba para separar las partes menudas de las gruesas.
3. tr. Seleccionar rigurosamente.

miércoles, 19 de marzo de 2008

mmmmm... gramááááticaaaaaa.....



Ya que la fiebre amarilla está de moda, un poco de gramática amarillista (Grimmes-mática):

...tipos relativamente (det)estables de enunciados...
Ya sabes cómo escribe la gente: querido fulanito o fulanita, cómo has estado. Blah, blah, blah. Con todo cariño: cualquier payaso.
H. Simpson

¿Analogía,u Homología?
Si Bart puede llamarse el Barto, entonces yo seré el Homo
H. Simpson

Analogía géneo-necrológica
Sólo digo que el matrimonio es un ataúd y cada hijo es otro clavo
H. Simpson

¿Protagonista o autor textual?
Dios es mi personaje de ficción favorito
H. Simpson

Morfología del alcohol
Las cosas más interesantes de la vida no terminan en "iencia", las cosas más interesantes terminan en "..erveza", "...aBerna"
H. Simpson

Formología

¿Quién quiere ir conmigo mañana a la biblioteca? Y noten que no dije libroteca ni mañanana. H. Simpson

Para que aprenda Corominas
Mono significa uno, riel significa ... riel
Vendedor de monorrieles

Fonética y protocolo
Bonjourrrrrrrrrrrr... pedazo de zoquetes!
Willie

Indefinidos
Hay tanto que no sé de astrofísica... tendría que haber leído el libro del paralítico ese...
H. Simpson

Para iniciar, presione una tecla cualquiera. ¿Cuál es cualquiera?. Veo la Esc, Cutrrrl y Pg-úp. Aquí no hay tecla Cualquiera!!!!! H. Simpson

Una diferencia meramente formal

Cuando las mujeres dicen que todo está bien, quieren decir que todo está mal, y cuando dicen que todo está mal es por que todo está mal. H. Simpson

Cuestión de eufemismos
Qué hacen en mi alcantarilla para cadáveres???!!! Alcantarilla para cadáveres, quise decir tubería de la inocencia
M. Burns

Etimología: Toreo, ergo sum
Es importante aprender a torear las cosas. Es lo que nos separa de los animales... ¡Excepto del toro!
H. Simpson

jueves, 6 de marzo de 2008

para romper el hielo...

A castellanos, literaturos y latinos, unas preguntas sobre el lenguaje, la lengua, las lenguas....

(gracias, Silvina, por compartirlas)



¿Se puede nombrar lo que no existe?, ¿existe lo que no se puede nombrar?, ¿se puede decir el silencio?, ¿existe la ausencia verdadera?, ¿el lenguaje es ausencia o presencia?
¿Qué existió primero: las palabras o las cosas?
¿Qué hace el lenguaje: nombra o refleja o evoca o dice o habla o actúa o...?

¿Cuál fue la primera palabra?
¿El lenguaje es par o impar?
¿La lengua o las lenguas?

¿Cuántas partes tiene el lenguaje? (en qué partes se puede dividir?)
¿Hay alguna más importante que otra?
¿Qué relación hay entre el pensamiento y el lenguaje?
¿Qué es entender algo? ¿qué relación hay entre el entendimiento y la imaginación?

¿Dónde está el lenguaje?
¿Qué esconde el lenguaje? ¿alguien esconde el lenguaje?
¿Quién está en el lenguaje?
¿Qué tiene el lenguaje que no tenga yo?